La Microinyección Intracitoplasmática de Espermatozoides (ICSI, por sus siglas en inglés) se recomienda en los casos de infertilidad masculina, posibilitando así la fecundación. Este procedimiento consiste en la extracción de un espermatozoide a partir de una muestra de semen o mediante una biopsia testicular para seleccionar los espermatozoides más adecuados.
¿Qué es la Inyección Intracitoplasmática?
La Inyección Intracitoplasmática (ICSI) es una técnica de reproducción asistida incluida en el tratamiento de FIV que ha permitido conseguir con éxito el embarazo en las parejas diagnosticadas de un factor masculino severo.
El varón deberá proporcionar una muestra de semen o realizarse una biopsia testicular- en caso necesario-, para extraer y seleccionar los mejores espermatozoides que serán utilizados para la fecundación de los ovocitos.
¿En qué casos está indicado?
- Varones con bajo número de espermatozoides, problemas de movilidad o mala morfología de los mismos.
- Varones que se han realizado una vasectomía.
- Enfermedad infecciosa o infertilidad de causa inmunitaria.
- Dificultad para conseguir una eyaculación en condiciones normales, como ocurre en la eyaculación retrógada (problemas neurológicos, diabetes,…).
- Casos de muestras criopreservadas de varones vasectomizados o sometidos a tratamiento radio o quimioterápico. Son muestras muy valiosas porque se dispone de una cantidad limitada y la ICSI permite optimizar su uso.
- Otros factores: fracaso repetido tras varios ciclos de FIV e IA, bajo número de ovocitos tras la punción o cuando es necesario identificar embriones sanos en caso de Diagnóstico Preimplantacional (DGP).
La Inyección Intracitoplasmática permite la unión directa del óvulo y del espermatozoide facilitando la fecundación. Un espermatozoide con baja movilidad o mala morfología tendría mayor dificultad para conseguirlo de forma natural o mediante la técnica de FIV clásica.

